Hola
@Gregh.
Espero que al menos cambies de correo con frecuencia y no dejes demasiadas migas por el camino, porque Google no es precisamente un becario despistado. 😄
La idea de que el warez consiste en poner enlaces, quemar un dominio y abrir otro nuevo funcionaba bastante mejor cuando los buscadores eran menos inteligentes. Hoy la película ha cambiado bastante.
Google ya no analiza únicamente URLs. Sus algoritmos y modelos de IA relacionan entidades, comportamientos e infraestructuras completas. En otras palabras: no solo miran la matrícula del coche, también observan quién conduce, por dónde pasa y con quién se reúne.
Por ejemplo, la patente
"Establishing Identities of Entities" (US10585957B2) explica cómo Google puede asociar sitios, cuentas y señales técnicas para identificar una misma entidad detrás de varios dominios.
Y la patente
"Ranker Based on Entity Attributes" (US10867000B2) describe cómo se evalúan atributos de confianza y reputación. Cuando una entidad acumula avisos DMCA y señales negativas, esa reputación cae en picado. El nuevo dominio puede parecer sano durante unos días, pero si repite exactamente los mismos patrones, Google suele entender bastante rápido lo que está ocurriendo.
Dicho de otra forma: cambiar de dominio para escapar de una penalización hoy se parece más a cambiarse el bigote para evitar que te reconozcan que a empezar una nueva vida.
Con los LLM, los grafos de conocimiento y los sistemas de identificación de entidades, los motores de búsqueda entienden cada vez mejor el contexto y las relaciones entre sitios. Resucitar un proyecto muerto con otro dominio ya no es la receta mágica que era hace diez o quince años.