C
Canddela
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Es domingo. Me acosté temprano un poco enojada o aburrida. Tal vez porque es domingo. Dormí más de cuatro horas de siesta luego de una madrugada de sábado alegre y es lógico que el insomnio aparezca siendo mi fiel amigo. Siento ruidos extraños en mi cuerpo, más precisamente en mi estomago. Cené un cafe con leche por el único motivo de no querer cocinarme y ahora, siendo las 2:25 am mataría por un buen plato de comida. (Elipsis)
Siendo las 2:40am, me encontré comiendo sentada "de chinito" arriba de la mesada de la cocina, con un buzo que tapaba mis rodillas y los ojos semi cerrados disfrutando las mejores tres empanadas del mundo. Que eran iguales a las del mediodía pero que recalentadas y con mis ganas de devorarlas, tenían el triple de sabor. Siempre tuve ese amor único por la comida, lo apodado "alma de gorda". He perdido alguna que otra "cita" con un "hombre" por quedarme comiendo el plato preferido que me hace mi papá y ni hablar de las juntadas de los lunes de canelones con mis amigas. Pocas cosas me dan tanto placer en la vida como la comida y hoy, domingo (lunes mejor dicho) de insomnio he realizado una mini comparación:
Amor vs Comida
- Para un buen plato de comida, es necesaria su elaboración con dedicación. El "paso a paso" en la receta es fundamental. En cambio en el amor, lo organizado y estructurado es lo que más fracasa. ¿ Acaso no trae consigo un concepto de rebeldía, libertad y espontaneidad?
- Como ya mencioné, la comida en cualquier estado de temperatura tiene otro sabor diferente al de la primera vez. Por ejemplo, un plato de ravioles recalentados con boloñesa no tienen comparación (más que nada un domingo de invierno) pero ni hablar de la pizza fría cuando volves del boliche en pleno verano.
Con el amor sucede todo lo contrario. Dicen que en las relaciones, las segundas oportunidades no siempre funcionan bien. Que nada vuelve a ser como el principio y que ese sabor de lo recalentado, pierde valor. Y que cuando, por algún motivo, la relación se enfría se pierde entusiasmo y ya no es tan rica como antes. (Obviamente que siempre hay excepciones)
- No hay día ni horario para un "Mcdonalds" y esa hamburguesa seca como un cartón es la más rica del universo. No me preguntes pór que. Me comería miles aunque después me de cuenta que es comida chatarra. Con respecto al amor, se podría comparar como volver con un ex. Al principio, te encanta ya que conoces lo que haces pero finalmente te das cuenta que esa comida es pura grasa y que solo sirve para hacerte engordar. (Ojo, comer tan seguido en éste tipo de menú, puede aburrir y caerte pesado)
- A veces, la comida ayuda a la sociabilidad, a la integración. "Que rico, el finde hay asadito con lo' pibe" / " Hoy cenamos pastas con las chicas que hace un montón que no la vemos a Fulanita".
En cambio en el amor, cuando menos integrantes hay mejor. El famoso "No hay dos sin tres" es para problemas
Así que ,es preferible seguir comiendo sin ningún tipo de culpa. Pero si tenes con quien hacerlo, capaz que es mejor JA
Siendo las 2:40am, me encontré comiendo sentada "de chinito" arriba de la mesada de la cocina, con un buzo que tapaba mis rodillas y los ojos semi cerrados disfrutando las mejores tres empanadas del mundo. Que eran iguales a las del mediodía pero que recalentadas y con mis ganas de devorarlas, tenían el triple de sabor. Siempre tuve ese amor único por la comida, lo apodado "alma de gorda". He perdido alguna que otra "cita" con un "hombre" por quedarme comiendo el plato preferido que me hace mi papá y ni hablar de las juntadas de los lunes de canelones con mis amigas. Pocas cosas me dan tanto placer en la vida como la comida y hoy, domingo (lunes mejor dicho) de insomnio he realizado una mini comparación:
Amor vs Comida
- Para un buen plato de comida, es necesaria su elaboración con dedicación. El "paso a paso" en la receta es fundamental. En cambio en el amor, lo organizado y estructurado es lo que más fracasa. ¿ Acaso no trae consigo un concepto de rebeldía, libertad y espontaneidad?
- Como ya mencioné, la comida en cualquier estado de temperatura tiene otro sabor diferente al de la primera vez. Por ejemplo, un plato de ravioles recalentados con boloñesa no tienen comparación (más que nada un domingo de invierno) pero ni hablar de la pizza fría cuando volves del boliche en pleno verano.
Con el amor sucede todo lo contrario. Dicen que en las relaciones, las segundas oportunidades no siempre funcionan bien. Que nada vuelve a ser como el principio y que ese sabor de lo recalentado, pierde valor. Y que cuando, por algún motivo, la relación se enfría se pierde entusiasmo y ya no es tan rica como antes. (Obviamente que siempre hay excepciones)
- No hay día ni horario para un "Mcdonalds" y esa hamburguesa seca como un cartón es la más rica del universo. No me preguntes pór que. Me comería miles aunque después me de cuenta que es comida chatarra. Con respecto al amor, se podría comparar como volver con un ex. Al principio, te encanta ya que conoces lo que haces pero finalmente te das cuenta que esa comida es pura grasa y que solo sirve para hacerte engordar. (Ojo, comer tan seguido en éste tipo de menú, puede aburrir y caerte pesado)
- A veces, la comida ayuda a la sociabilidad, a la integración. "Que rico, el finde hay asadito con lo' pibe" / " Hoy cenamos pastas con las chicas que hace un montón que no la vemos a Fulanita".
En cambio en el amor, cuando menos integrantes hay mejor. El famoso "No hay dos sin tres" es para problemas
Así que ,es preferible seguir comiendo sin ningún tipo de culpa. Pero si tenes con quien hacerlo, capaz que es mejor JA

