La World Wide Web contiene enormes cantidades de información creada por muchas organizaciones, comunidades e individuos diferentes por muchas razones distintas. Los usuarios de la Web pueden acceder fácilmente a esta información especificando direcciones URI, buscando y siguiendo enlaces para encontrar otros recursos relacionados. La sencillez de uso es un aspecto clave que ha hecho que la Web sea tan popular; tan popular, de hecho, que ya es difícil imaginar la vida sin ella.
Esta simplicidad de la web actual tiene un precio. Es muy fácil perderse o descubrir información irrelevante o no relacionada con todo lo que hay disponible. Por ejemplo, si buscamos algo tan sencillo como un trabajo de investigación escrito por una persona llamada "Eric Miller", encontraremos todo tipo de información, empezando por diarios de la web o agendas telefónicas que mencionan a "Eric" y/o "Miller" en alguna parte. Problemas similares surgen si se buscan recursos sobre "Marja", ya que "Marja" podría referirse igualmente a un nombre de pila de una persona, o a una baya en finés.
El objetivo de la Web Semántica es desarrollar normas y tecnologías que ayuden a las máquinas a comprender más información en la Web, de modo que puedan apoyar un descubrimiento más rico, la integración de datos, la navegación y la automatización de tareas. Con la web semántica no sólo recibimos resultados más exactos al buscar información, sino que también podemos integrar información de distintas fuentes, saber qué información comparar y ofrecer todo tipo de servicios automatizados en distintos ámbitos, desde el hogar del futuro y las bibliotecas digitales hasta los negocios electrónicos y los servicios sanitarios [Berners-Lee 2001].