Si la idea es subir Shorts hechos con IA a YouTube, lo que marca la diferencia no es la herramienta, es lo que le pones tú encima. YouTube no paga el clip genérico que cualquiera genera en dos minutos: paga el contenido que aporta algo que no estaba ahí. Un guion propio, una voz o una edición que ordene el material, una idea que se entienda sola.
Lo que yo evitaría es subir tandas de clips casi iguales, sin revisión, esperando que uno pegue. Eso es lo que más tumban por contenido repetitivo o de poco esfuerzo. Mejor pocos Shorts, cada uno con una sola idea, revisados antes de publicar: que el primer segundo diga por qué quedarse y que el resto cumpla lo que prometió.
Y un consejo práctico: antes de pensar en monetizar, prueba si la gente se queda. Si nadie termina el Short, no es problema de la IA, es que la idea o el arranque no enganchan. Ahí es donde vale la pena invertir el tiempo: en elegir qué mostrar y en qué orden, no en generar más cantidad.