Te faltó una opción para los que donan menos del 10% de ganancias.
A mí sí me gustan las donaciones, soy de esos que piensan que cuando das parte de tu dinero o tus bienes a otras personas le mandas un mensaje a tu subconsciente que dice: "Tengo más que suficiente, siempre". Y la verdad es que funciona muy bien. En todos estos años nunca me he tenido que quejar de problemas de dinero y creo que la razón es la mentalidad de prosperidad y abundancia que me gusta cultivar.
Para los que han pensado en que sería bonito donar, no lo piensen y háganlo desde ya. Es una experiencia maravillosa y te acostumbras con facilidad a que el dinero fluya. No sólo va a otras personas, sino que vuelve a ti... es como un río: agua viene, agua va y nunca se detiene.
Otra cosa es que donar no significa sólo donar a organizaciones establecidas. Llevo años participando en el mantenimiento de un orfanato y una casa de acogida, pero también ayudo a una buena amiga con dos niñas preciosas que lo están pasando mal con la crisis económica y también soy el "hermano mayor" de un chaval que ahora tiene 12 años (llevo 6 años con él). Como ven, no sólo hay por qué donar dinero a una ONG: donen a amigos que lo necesiten, donen tiempo a aquellos que necesitan compañía, donen conocimientos a aquellos que necesitan conocimiento.
Hace unas semanas escuché a Abraham-Hicks diciendo que es importante también donar cosas a sí mismo. Comprándose ropa, llevándose a lugares bonitos, agazajándose a si mismo. Eso es algo que también me gusta hacer y lo hago a menudo.
Escuché a un norteamericano una vez hablando acerca de las donaciones: "No somos generosos porque somos prósperos. Somos prósperos porque somos generosos". Esa frase se me quedó grabada... creo que tenía mucha razón.