Aunque suena a broma... hay casos de ese tipos en la vida real o muy parecidos. Hay fallos por ambas partes.
A)El mundo del marketing está lleno de muchos fantasmas que no saben nada de negocios y al primer cliente que tienen le quieren hacer una propuesta de manual como si fueran una multinacional. Yo he visto presupuestos para Pymes o autónomos que el negocio no los iba a generar ni en dos años... He visto presupuestos para tiendas online de 10-20k que se hacen en 3 tardes. He visto querer cobrar 3.000 euros por un logo a un tío que tenía una tiendecita... O ofrecerle el servicio de Community Manager por 2.000 euros al mes a una zapatería que no facturaba limpios ni1.000 netos... Entiendo que eso se lo puedes querer cobrar a Amazon, pero al señor de la tienda del barrio que quiere digitalizarse no puede empezar con el plan de marketing de Coca-Cola.
b)Los clientes en muchos casos no valoran el trabajo que hay detrás y te quieren pagar como si se lo hiciera el amigo de su hijo que no trabaja y se quiere ganar un dinerito haciendo una web o un logo...y lo que quieren es pagarle de forma no profesional, como si fuera un trabajo sin importancia.
Solución: como todo, el término medio. Los clientes deben entender que este mundo es cada vez más profesional y que los cuñados no sirven, pero las empresas de marketing deben entender que una persona que empieza y quiere montar una tienda online o un negocio online, empieza casi sin dinero y que no puede dedicar unos recursos excesivos a cosas que no tienen tanta importancia como ellos creen.