miguel8943
Gamma
Redactor
Verificación en dos pasos activada
Días atrás me vi en una situacion que no le deseo a nadie, perdí de manera trágica a un ser querido, lo detalles de su partida voy a omitirlos pues no agregan ningún valor a lo que quiero transmitir. Dado que estas palabras son producto de una vivencia propia la opinión emitida aquí es muy personal de antemano pido disculpas si incomodo de alguna manera a alguien, de igual forma son bienvenidos las opiniones basadas en otras experiencias pues así cabe la posibilidad de brindar algún consuelo, solventar inquietudes y demás cuestiones relacionadas con el tema.
Ahora bien, lo que he rescatado de todo esto es que después de muerto un ser querido, cualquier cosa que queramos hacer por el sera en vano, ni hacerle homenajes, ni ceremonias funerarias costosas y otras cosas que puedan surgir al momento en nada ayudaran para reponer una perdida humana. No con esto quiero decir que no se deban hacer homenajes o actos según la cultura y tradiciones de cada población para tratar su perdidas sino que si vamos a hacer algo por alguien, hagamoslo mientras esta persona este viva y mas si se tiene aprecio hacia este ser pues cada buena acción y cada momento vivido nos llenara de alegrías y satisfacciones sin mencionar que los buenos momento quedaran por siempre grabados en nuestra memoria y nuestro corazón lo que hará que siga viva en nosotros gracias a estas experiencias.
Si bien es difícil enfrentar la perdida de un ser querido la muerte es algo que forma parte de nuestra vida y de manera inevitable tarde o temprano toca a nuestra puerta así que antes de que llegue y nos tome desprevenidos llenándonos de preguntas sin respuesta acompañado por un incesante dolor lo mejor es tomarnos un tiempo de nuestras aceleradas vidas y abrir un espacio para compartir con amigos y familiares. Es mejor vivir bonitas cosas y enriquecer el espíritu por que después de todo el alma no muere así que con la ayuda de Dios padre creador de todo llegara el día en que todos nos volvamos a ver.
Ahora bien, lo que he rescatado de todo esto es que después de muerto un ser querido, cualquier cosa que queramos hacer por el sera en vano, ni hacerle homenajes, ni ceremonias funerarias costosas y otras cosas que puedan surgir al momento en nada ayudaran para reponer una perdida humana. No con esto quiero decir que no se deban hacer homenajes o actos según la cultura y tradiciones de cada población para tratar su perdidas sino que si vamos a hacer algo por alguien, hagamoslo mientras esta persona este viva y mas si se tiene aprecio hacia este ser pues cada buena acción y cada momento vivido nos llenara de alegrías y satisfacciones sin mencionar que los buenos momento quedaran por siempre grabados en nuestra memoria y nuestro corazón lo que hará que siga viva en nosotros gracias a estas experiencias.
Si bien es difícil enfrentar la perdida de un ser querido la muerte es algo que forma parte de nuestra vida y de manera inevitable tarde o temprano toca a nuestra puerta así que antes de que llegue y nos tome desprevenidos llenándonos de preguntas sin respuesta acompañado por un incesante dolor lo mejor es tomarnos un tiempo de nuestras aceleradas vidas y abrir un espacio para compartir con amigos y familiares. Es mejor vivir bonitas cosas y enriquecer el espíritu por que después de todo el alma no muere así que con la ayuda de Dios padre creador de todo llegara el día en que todos nos volvamos a ver.


