iniciopublic
Préstamo impago
1
Ómicron
Verificación en dos pasos activada
¡Usuario popular!
Suscripción a IA
Los portales de descargas ilegales en España van cayendo como fichas de dominó. El miércoles se conocía la detención de los dos creadores de Series Pepito y Películas Pepito, el jueves la retirada de los enlaces en Series.ly y este viernes el fin de Magnovideo, la web de visionado de contenidos online, que alojaba numerosas series y películas sin autorización de sus creadores.
«Debido a los recientes cambios en el marco legal Español nos vemos obligados a cancelar el servicio de alojamiento gratuito de vídeos Magnovideo. Sentímos mucho tomar una decisión tan dolorosa sin previo aviso, no hemos tenido tiempo de reacción», es el mensaje colgado por los responsables de la página, que han optado por cerrar el negocio ante la aprobación de la conocida como Ley Lassalle, que reformó en noviembre la Ley de Propiedad Intelectual.
Magnovideo se dedicaba al alojamiento de vídeos, que también permitía reproducir. En la práctica, suponía ocupar el hueco que dejó el cierre de Megavideo y Megaupload a principios de 2012. Sus usuarios tenían que soportar anuncios o bien comprar una de sus cuentas premium (la vitalicia costaba 99,99 euros) para descargar y visionar contenidos sin límite.
La empresa responsable de la página ha escrito también un mensaje dedicado a estos clientes: «Cualquier usuario Premium puede pedir un reembolso del importe pagado por su cuenta Premium», aunque no añaden la forma en la que cada usuario puede pedir dicha devolución.
Magnovideo también cierra por la Ley Lassalle
«Debido a los recientes cambios en el marco legal Español nos vemos obligados a cancelar el servicio de alojamiento gratuito de vídeos Magnovideo. Sentímos mucho tomar una decisión tan dolorosa sin previo aviso, no hemos tenido tiempo de reacción», es el mensaje colgado por los responsables de la página, que han optado por cerrar el negocio ante la aprobación de la conocida como Ley Lassalle, que reformó en noviembre la Ley de Propiedad Intelectual.
Magnovideo se dedicaba al alojamiento de vídeos, que también permitía reproducir. En la práctica, suponía ocupar el hueco que dejó el cierre de Megavideo y Megaupload a principios de 2012. Sus usuarios tenían que soportar anuncios o bien comprar una de sus cuentas premium (la vitalicia costaba 99,99 euros) para descargar y visionar contenidos sin límite.
La empresa responsable de la página ha escrito también un mensaje dedicado a estos clientes: «Cualquier usuario Premium puede pedir un reembolso del importe pagado por su cuenta Premium», aunque no añaden la forma en la que cada usuario puede pedir dicha devolución.
Magnovideo también cierra por la Ley Lassalle


