porque todo perseguido en este extraño sistema de vida, fué perseguido por una extraña moral; lo que equivale a decir que el reo perseguía al juez; el condenado perseguía al salvo; de verdad os digo, que todo perseguido es primero delante del Padre; y todo perseguidor es el último; en la prueba de la vida, muchas filosofías probásteis; la más sublime y la única que queda hasta el fín de este planeta, es el trabajo; el trabajo que se ejecutó; nó el trabajo que se explotó; todos los que pensaron explotando, no entrarán al Reino de los Cielos; ni ninguno a entrado desde que el mundo es mundo; de verdad os digo, que la más denigrante de todas las filosofías de este mundo, es el sistema de vida que explota el trabajo de los demás; a este extraño sistema de vida, le llamáis capitalismo; una extraña forma de poseer más de lo que poseen otros; una extraña forma ideada por un grupo de ambiciosos; que se tomó el libertinaje, de no considerar la divina igualdad enseñada por el Padre; y quien no imita al Padre, nó vé la gloria del Padre; el llamado comunismo de este mundo, imita la divina filosofía del Padre; más, no quiere reconocer al Padre; tampoco verán al Padre; es más fácil que se vea al Padre, cuando no se reniega del Padre; de verdad os digo, última generación de la prueba de la vida, que en medio de temblores, terremotos, salidas de mar, lluvias de fuego, entonces creeréis en el Padre; lo que os enseñará, que sóis imperfectos, aún en vuestras propias creencias; en medio de un llorar y crujir de dientes, reconoceréis al Padre; sin señales no quisísteis reconocerlo; de verdad os digo, que todos los que pidieron señales ó pruebas para reconocer la divinidad, ninguno entrará al Reino de los Cielos; es más fácil que entre al Reino, uno que nó pidió señales ni pruebas; y que siempre creyó; he aquí que la verdadera fé, no exije condiciones; porque la criatura de este mundo, no conoce a ciencia cierta, la forma de su orígen; ni puede explicarlo; pero se le avisó a este mundo, que su Creador era infinito