Bien, podría pensarse que, si no se tiene nada que ocultar, no debería existir problema en mostrar el teléfono a la pareja.
Sin embargo, considero que cada persona tiene el derecho, y hasta me atrevo a decir, la obligación, de tener un espacio privado que solo pertenezca a esta...; esto, es algo que yo considero, saludable. Por esta razón, nunca he pedido a mi pareja su teléfono para revisar... Porque es entonces donde surgen las preguntas: ¿revisar que?, ¿que estoy buscando? y creo que la más importante, ¿porque estoy buscando?, ¿porque se ha activado mi interés?.
No puedo basar la confianza, en las veces que mi pareja permita que revise su móvil, porque tendrá que ocurrir más de una vez, "para estar seguro". Eso es desconfiar totalmente de la persona.
La confianza, al fin y al cabo, en estos casos, la percibo como un acto de Fé.
Saludos.