¿Qué pasa si en vez de usar un ciudadano de otro país, usas una empresa offshore? - Con los datos de esa empresa registrarías el dominio, pagarías el server y recibirías los cobros.
Efectivamente esa es la situación ideal, de hecho ya he hablado largo y tendido de este asunto de las sociedades offshore en este mismo foro, pero la cuestión no es tan sencilla.
Abrir la sociedad es algo muy simple, lo puedes hacer por internet y no necesitas ni aportar documentos, así que puedes utilizar el nombre que te venga en gana. Clark Kent sin ir más lejos. Puedes abrirla en Chipre, Bahamas, Islas Caimán, Panamá... hay muchas opciones y todas son buenas. Sin embargo, abrir la cuenta bancaria ya es otra historia. Para abrir la cuenta a nombre de la empresa recién creada, da igual el banco y el país que hayas elegido, necesitarás aportar copia de los documentos de identificación del administrador debidamente apostillados, además de referencias bancarias y personales y recibos que justifiquen tu domicilio. Y ya no te cuento la cara que te van a poner en La Caixa cuando les digas que vas a recibir una transferencia desde una cuenta en las Islas Caimán.
Para solucionar el primer problema, el de abrir la cuenta bancaria, tienes tres opciones: 1. Directamente falsificar los documentos y cruzar los dedos para que nos los verifiquen, 2. buscar un hombre de paja que esté dispuesto a poner su nombre para abrir la cuenta y a ser posible resida en un país sin mucha presión fiscal ( como Bolivia por ejemplo) o 3. arriesgarte y ponerlos directamente a tu nombre y confiar en que el secreto bancario de ultramar sea realmente el que te han prometido que va a ser. Cualquier opción puede ser buena o mala dependiendo de tu caso particular. Eso ya lo debe valorar cada uno según su situación concreta y el riesgo que esté dispuesto a asumir.
Para solucionar el segundo problema, el de llegar a recibir tu dinero en algún banco español ( previa factura falsa para justificar el movimiento) no te puedo dar una solución realmente válida. Está la cosa muy jodida últimamente y te harán infinitas preguntas. Con el tema de la ley de blanqueo de capitales cualquier movimiento procedente de un paraíso fiscal es analizado con lupa y se reporta a la AEAT aunque sean pequeñas cantidades. Un banco en el que seas nuevo cliente directamente no te lo va a aceptar ( devuelven la transferencia automáticamente y sin preguntarte) y un banco con el que ya tengas confianza sólo se la jugará si eres un muy buen cliente y les das una historia muy creíble y muy coherente de porqué haces lo que haces.
En resumidas cuentas, para no alargarme demasiado, el tema de las sociedades offshore se ha puesto muy complicado últimamente. Una sociedad offshore te será muy útil para utilizar su nombre en los contratos pero olvídate de poder cobrar a través de ella salvo que muevas ingentes cantidades de dinero y te puedas ir abriendo puertas a base de abrir sociedades fantasma de un lado a otro y facturas falsas para arriba y para abajo al estilo Mario Conde.
Al final, para cobrar cantidades mundanas como las que podemos cobrar nosotros, lo más fácil y lo más sensato hoy por hoy es buscarse algún socio en algún país con agencias tributarias "flojeras" tipo Paraguay, Bolivia o Nicaragua y darle una parte de los beneficios por su colaboración. Te ahorras dinero, sustos y quebraderos de cabeza.