Rashford
Gamma
Verificación en dos pasos activada
¡Usuario con pocos negocios! ¡Utiliza siempre saldo de Forobeta!
Changpeng Zhao, fundador de Binance, lanzó una propuesta que sacudió a la comunidad cripto: congelar los aproximadamente 1,1 millones de bitcoin atribuidos a Satoshi Nakamoto, valorados en torno a 70.000 millones de dólares al precio actual, si permanecen sin movimiento tras una eventual actualización de la red resistente a la computación cuántica. La idea no es un plan personal de CZ sino una pregunta abierta a la comunidad, planteada en el pódcast Galaxy Brains junto a Alex Thorn de Galaxy Research. El trasfondo del debate es concreto: en marzo, Google Quantum AI publicó una investigación que estima que un ataque cuántico podría romper la criptografía que protege las firmas digitales con menos de 500.000 cúbits y en cuestión de minutos, muy por debajo de las proyecciones anteriores. Más de un tercio de todos los bitcoin ya tiene su clave pública expuesta en la blockchain, lo que los convierte en blancos potenciales.
La propuesta de CZ es similar al BIP-361, desarrollado por Jameson Lopp y otros investigadores, que bloquearía el envío a direcciones vulnerables tres años después de su activación e invalidaría las firmas antiguas dos años más tarde. El dilema es filosófico además de técnico: congelar monedas inactivas choca de frente con el principio fundamental de Bitcoin de que nadie puede tomar los tokens de otra persona, y muchos lo interpretarían como una confiscación encubierta. CZ reconoció que no existe una respuesta perfecta, pero advirtió que no hacer nada podría ser el peor desenlace de todos, especialmente si una computadora cuántica termina vaciando esas direcciones antes de que la red reaccione.
La propuesta de CZ es similar al BIP-361, desarrollado por Jameson Lopp y otros investigadores, que bloquearía el envío a direcciones vulnerables tres años después de su activación e invalidaría las firmas antiguas dos años más tarde. El dilema es filosófico además de técnico: congelar monedas inactivas choca de frente con el principio fundamental de Bitcoin de que nadie puede tomar los tokens de otra persona, y muchos lo interpretarían como una confiscación encubierta. CZ reconoció que no existe una respuesta perfecta, pero advirtió que no hacer nada podría ser el peor desenlace de todos, especialmente si una computadora cuántica termina vaciando esas direcciones antes de que la red reaccione.

