Veamos:
-Que seas un mal alumno no significa que tengas poca capacidad de aprendizaje, sino que no te concentras en las lecciones sino en otras cosas.
-Tambien están los superdotados: cuando ya sabes lo que dan en clase te aburres y acabas perdiendo el interés.
-No saber hablar bien no es malo, simplemente hablas tu propio idioma y tú mismo te entiendes.
Incluso todo es más claro para tí en ese idioma que en el que habla la mayoría de tu entorno.
-Tambien se te puede dar muy bien una materia y el resto no. Y, seguramente, en dicha materia acabarás siendo un genio.
-Hasta cierta edad, es bueno que se nos eduque de forma atractiva: con juegos.
Más adelante, con películas. Así siempre tendrán los profesores nuestra atención.
Recuerdo que no me interesaba la Historia hasta que una profesora empezó a contar anécdotas de esas épocas. Desde entonces, la Historia me fascina.
-Por otra parte, nadie es más inteligente, seguro que el que consideras tonto sabe hacer alguna cosa de la que tú no eres capaz.