Buenas. Te doy los puntos que de verdad definen si un marketplace arranca o se queda a medias, más allá del diseño:
1. Decide quién cobra. Es la decisión que marca toda la arquitectura. Si el comprador le paga directo al vendedor, tú eres solo el escaparate y no puedes garantizar nada. Si cobras tú y después pagas al vendedor, necesitas retención de fondos (el dinero no se libera hasta la entrega o hasta que pasen X dÃas), comisión por venta y un panel de pagos. Eso es el 80% del trabajo real.
2. Multi-vendedor desde el dÃa uno. Cada vendedor con su panel, sus productos y su stock aislados. Si arrancas con un solo panel para todos, migrar después duele y se nota.
3. Moderación y confianza. Sin verificación de vendedores, sin reseñas y sin un flujo de disputa, lo primero que aparece son estafadores y la gente no vuelve. Un marketplace vive de la confianza, no del catálogo.
4. Arranca pequeño. Una categorÃa y una ciudad. Al principio paga a mano: tú transfieres al vendedor cuando se confirma la entrega. Asà validas el modelo sin construir antes todo el sistema de pagos.
Si me dices con qué stack lo estás montando (WooCommerce, Laravel, algo propio) te digo por dónde te conviene cortar para no ahogarte.