Si llovió mucho, puede ser que se ahogaron (exceso de agua). Por el contrario, si hizo mucho calor, capaz se quemaron.
Puede ser el clima (frío, seco, humedad, viento). O puede ser alguna plaga.
Algunas plantas prefieren más la sombra, otras prefieren que las riegues menos.
Es cuestión de ir investigando cada planta y abonando la tierra. Y no ahogarlas o, por el contrario, no olvidarse de regarlas.
En mi caso tengo muchas suculentas y cactus, así que considero que son más sencillas de cuidar. Se adaptan al calor y a la falta de agua.
Bueno, suerte 🙂 ¡Qué mejore tu jardín! Implentar el uso de macetas puede ser una buena idea.