Mis malas o buenas decisiones, enfocada en reparar y recuperar todo en casa, me han llevado al día de hoy: Sin un bolívar en la cartera, con la preocupación del mañana pero con una casa estable.
Es lo que puedo hacer por el legado de mi papá (QEPD) y para seguir velando por mí madre.
Tengo deudas pendientes y una batalla para poder acoplarme a la IA y sus cambios, pero sé que vendrán cosas buenas porque no pienso decaer.
Dispensen el desahogo, se me enseñó que quien se traga todas sus cuitas por completo, le da úlcera y piensa sólo lo que no le conviene. Pero que, como caballero, sólo se cuenta lo debido y enfocado siempre en jamás caer.