Todos los que comentan están inconformes con su gobierno, y eso es algo general, acá en Panamá también. El gobierno pasado se le llenó la cesta de acusaciones de corrupción (según opositores fue algo sin precedente en la historia del país), aunque hicieron una gestión bastante aceptable, pero este actual se le critica por incompetentes, incapaces de hacer funcionar una heladería.
La ventaja de el actual gobierno es que está gozando del favor de los medios de comunicación que en lugar de hablar de lo actual solo hablan de lo que supuestamente pasó en el gobierno pasado, cambiando su discurso de cuando ganó Martinelli y el que salía era el, posiblemente, más corrupto de Martín Torrijos, hijo del conocido dictador Omar Torrijos. Así la mala administración de Varela pasa a un segundo plano, porque los medios le dan gusto a una clase media que ignora (no somos todos) las necesidades prioritarias actuales y a futuro. Castigar a los corruptos del pasado es importante, pero no tanto como hacer que los actuales hagan bien su trabajo, o al menos que lo hagan y no digan que están ahí porque calientan una silla.
Es que desde que recuerdo no hay gobierno del que no me e quejado en mayor o menor medida.