Cada uno cuenta la peli según le ha ido.
Yo dedico algo de capital a apuestas deportivas (en modo contrapartida, para otras modalidades hay que irse a Reino Unido para que valga la pena), y acabo siempre en verde. No me hago millonario, pero tengo un par de deportes en los que me va bien y no me meto en nada más. No complico cosas que, en realidad, son muy sencillas.
Pero la mayoría de personas comenten muchos errores absurdos. Meten pasta sin cesar en chikicuotas (si palmas una, te cuesta acertar de forma consecutiva entre 6 y 9 sólo para recuperar lo invertido), hacen combinadas de más de 7 pronósticos con cuotas medias-altas, apuestan en deportes de los que no conocen ni las reglas más básicas (de estadísticas, ni hablamos), y así con una lista muuuuuuuuuuy larga.
Entre las pifias más gordas, la clásica. Apostar en caliente, para recuperar lo perdido de inmediato. Es, probablemente, la que más daño hace.
Si uno quiere saber si puede hacer algo con apuestas deportivas (y con otras), que lo reduzca todo a una hoja Excel. Apostado, ganado, perdido. Sin complicaciones.
Un Excel es frío, calculador y no adultera el dato.
Si palmas pasta todos los meses, algo no va bien. Así de simple.
Volviendo sobre la adicción, lo normal es que haya un registro de ludópatas en tu ciudad/país. Con que te inscribas, sobra. No puedes volver a apostar aunque quieras hacerlo, salvo que cometas un Delito o la gestora de apuestas cometa una infracción administrativa MUY grave; al margen de otras consecuencias.
Un saludo.