Vale. La teoría dice que a Google le gusta 600 palabras mínimo. Pero la práctica es otra. Lo que verdaderamente importa es si las lee el usuario o no. Y eso Google lo tiene también en cuenta. Por norma general, el usuario no las lee. El proceso es bien sencillo: alguien busca algo en Google, y el primer factor es estar en primera página de Google. Nadie pasa a la segunda página. De los resultados de la primera página, el segundo factor es el título, el tercero la metadescripción, y en cuarto lugar, si ha hecho clic, el contenido, y suele leer los primeros párrafos. Y si no lo ve claro, pasa de ti. Se va a otra. Lo que busca el usuario no son 600 palabras, son unas pocas palabras que expongan lo que busca. Y eso al algoritmo de Google le encanta. Claro, preciso y actual.