Bastiands
Zeta
Social Media
Verificación en dos pasos activada
1. En realidad nadie quiere saber “qué estás haciendo”
Nadie quiere saber que estás preparando la comida mientras cargas una película o que pasaste tu semestre “invicto” con tus ramos de la universidad, o incluso peor, nadie quiere saber que deseas salir de fiesta y no tienes con quién.
2. Lo difícil que es tener “privacidad”
Existen muchas razones válidas para querer mantenerse oculto en Facebook. A algunas personas no les gusta aparecer en las búsquedas de la página, y están en todo su derecho, pues son recurrentes los usuarios que hacen mal uso de la plataforma, con el único fin de embaucar a los demás.
Además, Facebook cambió este año -entre muchas cosas- la configuración de privacidad y ya no puedes permanecer oculto de las búsquedas por nombre. Y para variar, reemplazaron la configuración de “quién puede ver lo que estás compartiendo” por un engorroso botón que te obliga a seleccionar cada elemento publicado y elegir entre “Amigos, conocidos, sólo yo, listas de personas especificas, o público”.
No es un problema ni una mala idea querer ocultar los elementos para que no los vean ciertas personas, pero es engorroso tener que hacerlo con cada publicación.
3. Tus padres y abuelos están observando cada movimiento
Este año Facebook fue furor entre los mayores de 30. Padres, madres y hasta abuelos se engancharon en la red social y, claro, te enviaron una solicitud de amistad.
Eso significa que cada vez que publicas estados como “aún no estudio nada para el certamen de mañana y si no lo paso me echo el ramo”, tus padres desde el otro lado de la pantalla están empezando a preocuparse.
Ya existen suficientes regaños de tus familiares en la vida real, para que también se materialicen en la vida virtual y a la vista de todos tus conocidos.
4. Tus fotos de bebé y de otros bebés
Que tus papás muestren tus fotos de bebé cuando tus amigos llegan a casa no es tan vergonzoso, pero que las suban a Facebook y consigan más de 50 me gusta es un tema preocupante, sobre todo para tu dignidad. Y no son solamente “me gusta” sino que también una variedad de comentarios llenos de burlas. ¡Valor!
5. Facebook publicará todo lo que tú te arrepentiste de publicar
Así es. En diciembre la red social dio a conocer que estaban experimentando un nuevo tipo de recopilación de datos, que se basaría en todo aquello que escribiste, pero luego borraste. No es contenido publicado y borrado, es todo aquello que no se alcanzó a publicar.
El objetivo de Facebook es entender por qué los usuarios se auto-censuran y según su científico de datos, Sauvik Das, sólo se trata de aquellas actualizaciones de más de 5 caracteres y que no estuvieron publicadas más de 10 minutos.
Nadie quiere saber que estás preparando la comida mientras cargas una película o que pasaste tu semestre “invicto” con tus ramos de la universidad, o incluso peor, nadie quiere saber que deseas salir de fiesta y no tienes con quién.
2. Lo difícil que es tener “privacidad”
Existen muchas razones válidas para querer mantenerse oculto en Facebook. A algunas personas no les gusta aparecer en las búsquedas de la página, y están en todo su derecho, pues son recurrentes los usuarios que hacen mal uso de la plataforma, con el único fin de embaucar a los demás.
Además, Facebook cambió este año -entre muchas cosas- la configuración de privacidad y ya no puedes permanecer oculto de las búsquedas por nombre. Y para variar, reemplazaron la configuración de “quién puede ver lo que estás compartiendo” por un engorroso botón que te obliga a seleccionar cada elemento publicado y elegir entre “Amigos, conocidos, sólo yo, listas de personas especificas, o público”.
No es un problema ni una mala idea querer ocultar los elementos para que no los vean ciertas personas, pero es engorroso tener que hacerlo con cada publicación.
3. Tus padres y abuelos están observando cada movimiento
Este año Facebook fue furor entre los mayores de 30. Padres, madres y hasta abuelos se engancharon en la red social y, claro, te enviaron una solicitud de amistad.
Eso significa que cada vez que publicas estados como “aún no estudio nada para el certamen de mañana y si no lo paso me echo el ramo”, tus padres desde el otro lado de la pantalla están empezando a preocuparse.
Ya existen suficientes regaños de tus familiares en la vida real, para que también se materialicen en la vida virtual y a la vista de todos tus conocidos.
4. Tus fotos de bebé y de otros bebés
Que tus papás muestren tus fotos de bebé cuando tus amigos llegan a casa no es tan vergonzoso, pero que las suban a Facebook y consigan más de 50 me gusta es un tema preocupante, sobre todo para tu dignidad. Y no son solamente “me gusta” sino que también una variedad de comentarios llenos de burlas. ¡Valor!
5. Facebook publicará todo lo que tú te arrepentiste de publicar
Así es. En diciembre la red social dio a conocer que estaban experimentando un nuevo tipo de recopilación de datos, que se basaría en todo aquello que escribiste, pero luego borraste. No es contenido publicado y borrado, es todo aquello que no se alcanzó a publicar.
El objetivo de Facebook es entender por qué los usuarios se auto-censuran y según su científico de datos, Sauvik Das, sólo se trata de aquellas actualizaciones de más de 5 caracteres y que no estuvieron publicadas más de 10 minutos.

